Su compromiso más fiel es con el gato, la Solterona. ¡Lotería!

Publicado en Cultura el viernes 29, junio, 2018

Por Marisol Fausto

Cri, cri, cri.

No, no es un juego tradicional, pero sí es una cotidianidad en las mujeres en México.

Ustedes ya han de saber que en el país residen 12.4 millones de personas de 60 y más años, de las cuales:

– Un millón 381 mil 509 viven solas, solas, solas, so…las.

No, ¿no conocían de este dato? ¡Ah! Entonces, tampoco conocen que el 73.3% de los hombres, de 15 a 29 años en México, son solteros, mientras que el 31.4% de las mujeres, de 15 años o más, han decidido vivir sin pareja.

Bueno, me aventuro en decir que han decidido, pero de que ciertas circunstancias de la vida nos llevan a ser parte de este porcentaje, es cierto.

Como ven, somos muchos mexicanos solteros.

Ciento un respiro, me creía parte de un espécimen en peligro de extinción, pero no.

Me he topado con bastantes artículos de lectura que señalan que hoy hay más personas solteras que nunca en la historia, personas que hacen comunidad de alguna manera; es decir, nos mantenemos en contacto social.

Se estarán preguntando, y este tema qué o qué.

Verán, las mujeres somos estereotipadas por seguir siendo solteras a los 30 como los hombres son ofendidos en su honor por ser señalados mandilones por ayudar en casa.

Y por qué sentirnos señalados.

Recuerdo una anécdota con una amiga de secundaria, a quien me encontré cuando ambas teníamos más de 20 años de edad y nos poníamos al tanto de qué ha sido de los demás compañeros de clase, cuando me dijo: “ya somos las únicas solteras del grupo”; sentí su extrema preocupación por estar bajo este estatus social y en verdad, me preocupo su persona, ya que no se sentía mal por no vivir este sacramento religioso, por realmente hacer un voto de compromiso, sino porque su núcleo social la estaba presionando.

La académica de psicología de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, Cinthia Cruz del Castillo, manifiesta que antiguamente se consideraba que al casarse la mujer tenía asegurado su futuro. Por tanto, la principal mortificación de este sector era encontrar al hombre que le daría un equilibrio económico y estatus. Sin embargo, en el momento que las mujeres comienzan a poder cubrir esas necesidades de manera individual, se cuestionan si es realmente urgente tener una pareja, lo cual, se han convertido en una poderosa fuerza social a la que muchos no han terminado de acostumbrarse.

Es tiempo de acallar las voces que dictan “vas a quedar sola siendo la señora loca de los mil gatos”, “te estás poniendo vieja” o “y si te rifamos”, entre otras frases típicas y molestas. Y enseguida, tomar lo positivo de esta única experiencia de vida.

Sin distinción de sexos, el estado civil de la persona más ilusionada corresponde a alguien soltero, en otras palabras, las mujeres solteras viven con mayor ilusión que las casadas.

La mayor ilusión de las mujeres solteras es formarse y culturizarse en primer lugar, conocer a gente nueva y ampliar su círculo de amistades como segundo proyecto, enamorarse y vivir en pareja en tercer y cuarto lugar.

Curiosamente a lo que habitualmente se cree, el amor es más prioritario para los hombres solteros que para las mujeres.

Pero si hay un punto en común entre ambos bandos, es el deseo de realizar un viaje.

No obstante, la idea del soltero sigue atribuyéndose a un hombre elegante, seductor, amante de la buena vida y codiciado, la mujer soltera sigue bajo la primitiva idea de ser una “solterona” o “quedada”.

Por ello, es importante entender que el término de ‘soltera’ y ‘soltería’ evoca una ideología y una serie de acciones que conllevan a la independencia de la mujer.

Tengamos presente que no es lo mismo vivir sola, que estar sola o sentirse sola.

“El acto más valiente es pensar por ti mismo. En voz alta.”

Coco Chanel