Abstencionismo electoral, el desafío partidista en Michoacán.

Publicado en Debate el viernes 27, octubre, 2017

 

Isidro Galicia/ÁGORA PÚBLICA.

Con un acentuado rostro de desinterés, desconfianza y repulsa hacia el sistema de partidos en México, los ciudadanos acudirán a un nuevo proceso electoral en el 2018, donde el fantasma del abstencionismo se coloca como una opción de castigo para los candidatos y partidos políticos, mediante la destrucción de la boleta, el voto nulo o simplemente no acudir a votar.

En Michoacán como el resto del país, los partidos políticos delinean las estrategias y rutas electorales que les permita ganar la mayoría de los cargos de elección el próximo año. Sin embargo, un actor altamente competitivo desafía la rentabilidad electoral de las propias organizaciones políticas: El abstencionismo.

En el caso del PRD, PAN, MC y PVEM que a través de un Frente Ciudadano pretenden ganar la mayor parte de ayuntamientos, diputaciones locales, federales y senadurías, a partir de la suma de esfuerzos presupuestales, políticos, orgánicos y de estructuras partidarias, estiman colocarse como la primera fuerza (coalición) política en la entidad.

Sin embargo, diversas condiciones amenazan la solidez electoral del FCM, entre otras, el rechazo de la base militante de las diversas fuerzas políticas, luego de concretarse la unión partidaria inusual para los comicios federales y locales. Asimismo, la reducida aportación electoral de partidos bonsái como el Movimiento Ciudadano y el PVEM.

En el caso del PRI, quien dentro de sus fortalezas se encuentra la operación asistencial de los programas sociales, donde la cubertura de la política social se amplía en comunidades, colonias y municipios con alta marginalidad. Además, de acuerdo con números de instancias locales, el tricolor compite por un honroso tercer y hasta cuarto lugar en cuanto a la intención del voto. Así, como la amenaza de las rupturas partidarias por parte de los organismos afiliados al partido.

En el caso de Morena, un actor político impredecible y el PT, acechan al PRD en cuanto a la disputa electoral por los votos de la izquierda en Michoacán. Morena, según sus dirigentes en el estado, se encuentra con una amplia presencia en el territorio michoacano, condición que le permitiría competir con mayor fuerza electoral por alcaldías, diputaciones locales y federales para el 2018.

El PT como un aliado natural y formal, se constituye como un blasón para el Movimiento de regeneración Nacional en Michoacán, puesto que la elección presidencial será el gran desafío electoral de Morena, quien competirá por vez primera en unos comicios presidenciales. El acompañamiento del PT a Morena solidificará su presencia en regiones done el Partido del Trabajo tiene una base social sólida.

En cuanto a los partidos de Encuentro Social y Nueva Alianza, de este último, aunque con una base militante magisterial, su presencia electoral se encuentra diluida y que acompaña en materia legislativa al PRI. El PES, un reducto de militantes y ex militantes priistas, pretenden ganar espacios políticos y de representación popular, aunque en un momento dado, deberá decantarse sumándose al PRI con una coalición total o parcial.

Ante el escenario desencantador y desalentador a causa de los partidos políticos en Michoacán y México, los ciudadanos tienen un margen limitado de decisión y elección. Sin una genda social y política que incentive la participación ciudadana en los comicios federales y locales, debido al monopolio de los partidos políticos; situación que profundiza condiciones abstencionistas y el recurrente castigo electoral al sistema de partidos.