AMLO, Meade y Anaya con las reglas de la mafia del poder.

Publicado en Debate el domingo 7, enero, 2018

 

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

Son diversas las señales que alertan que los comicios presidenciales del 2018 se desarrollarán en una atmosfera tramposa, desleal e inequitativa, en suma, en contra de los principios torales de la democracia.

AMLO, Meade y Anaya competirán por la presidencia de la República en un contexto diseñado para garantizar la continuidad del secuestro del andamiaje institucional del país, por los múltiples intereses transnacionales y económicos.

López Obrador competirá electoralmente con las reglas del juego de lo que él ha denominado “la mafia del poder”. En efecto, AMLO rivalizará en contra del aparato de Estado en su máxima expresión, que se accionará ante, durante y después de la elección presidencial, donde el gobierno de la República fluctuará en la jornada comicial.

En el 2006 se avizoraba un escenario político que operaría en contra de López Obrador, y así fue. Aun con la hipotética victoria de Felipe Calderón Hinojosa, ya el dos veces candidato presidencial, durante la campaña adelantaba lo que en días después se confirmaría, el “triunfo” del panista con la abierta intervención del gobierno foxista.

Nada hace pensar que en el 2018 las cosas serán diferentes. Incluso ante la frágil figura política, la inexperiencia electoral para convencer a los ciudadanos y a los propios priistas, José Antonio Meade será cobijado invariablemente por el régimen y sus operadores.

El PRI y Enrique Peña Nieto al apostarle a un candidato sin militancia priista, exhibieron las cartas con las cuales jugaran en la elección del primero de julio. Aún si el crecimiento de Meade no le favoreciera para situarlo como un candidato competitivo y ganador, el régimen sorteará esas debilidades con una amplia estrategia de coacción del voto.

En el fondo, la alternancia no está dentro del presupuesto del EPN y del gobierno. La retención del poder será el fin último del actual régimen; y donde la coalición de “Por México al Frente” y su candidato Ricardo Anaya, serán un polo electoral que intentará arrebatarle el poder al PRI, pero bajo un acuerdo de  agresión “aterciopelada”.

“La mafia del poder” como la denomina López Obrador será un jugador más de la contienda presidencial. AMLO como en el 2006 y 2012, mantendrá su camino electoral en su tercer intento por ganar la presidencia de la República.

Pero sin olvidar, que con estas mismas reglas Obrador no logró ganar dos elecciones, derivado de la impunidad con la que se tuercen los procesos electorales en México.

La advertencia está en la mesa  y los comicios a la vuelta de la esquina.

El fraude no es una opción, es el camino.