Clases medias: Ruptura o continuismo

Publicado en Debate el martes 9, mayo, 2017

 

Isidro Galicia/ ÁGORA Debate

 

Los rompimientos políticos de las clases medias con el régimen en la historia de México, se han registrado en dos claros momentos: El movimiento estudiantil de 1968 y la elección presidencial de 1988. Dos episodios que modificaron sustancialmente la relación de la sociedad con el Estado mexicano. De acuerdo a Soledad Loaeza, en su libro “Clases Medias y Política en México”, éste segmento social puede actuar como motor de cambio y sustento de estabilidad política.

A un año de celebrarse los comicios presidenciales del 2018, las clases medias mexicanas serán un factor determinante en la transformación del país, o en su caso, del continuismo político.La continuidad del régimen se encuentra en riesgo, ante las medidas insatisfactorias en lo económico asumida por el gobierno de Enrique Peña Nieto, decisiones que golpearon las precarias economías de las familias mexicanas.  Las clases medias, sustentadas en una radiografía del prestigio social, académico e intelectual, vive uno de los momentos más aciagos en lo económico.

Su capacidad de consumo se encuentra disminuida. Su incidencia en la vida pública es más testimonial que decisiva. Los espacios de la política se encuentran cooptados por las élites mexicanas, sin alternancia representativa. La posibilidad de combatir la corrupción desde la sociedad, se concreta más a las presiones públicas y la exigencia de terminar con este cáncer gubernamental. Ante el fracaso de las reformas estructurales del sexenio, uno de los sectores más excluidos fueron las clases medias del país, debido al socavón democrático provocado por la imposición política desde el poder, bajo una lógica totalizadora.

¿Qué país desean las clases medias en México? Es evidente que la participación electoral en el 2018 de este segmento social, determinará en gran medida al próximo presidente de la República. Su influencia en las esferas universitarias y sociales, será un factor que propicie corrientes de opinión y movimientos políticos en favor o en contra de los candidatos.    El escenario electoral que se aproxima plantea dos visiones:  la continuidad de un sistema político agotado e ilegítimo, o la alternancia en el poder para desmontar las estructuras monopólicas y antidemocráticas.

El gran desafío para las clases medias será en qué nación aspiran vivir. Aquella que permita la democratización plena de la vida pública nacional, que garantice la pluralidad política, que promuevan desde los poderes públicos medidas drásticas en contra de la corrupción, que se termine con la cultura de la impunidad y se materialice el principio de la justicia constitucional; o en su caso, sostener el actual régimen bajo el riesgo de profundizar los graves flagelos públicos, que hoy, tienen a las clases medias mexicanas en condiciones de extinción social.