Cristóbal y el camino al andar.

Publicado en Debate el martes 16, enero, 2018

Imágenes Eric Sánchez.

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

Con elocuencia y claridad, Cristóbal Arias Solís apareció en la arena pública de la política en Michoacán.

Su aspiración senatorial, aún como pre candidato,  confirmó que su propósito se mueve sin cortapisas, tras casi dos décadas de apariciones furtivas en lo público.

Ahora desde la trinchera del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Cristóbal Arias trazó un nuevo periplo electoral, en medio de un escenario aciago y desesperanzador.

Ayer, actor  político activo y central en el movimiento  democratizador de la década de los 80´s, dos veces candidato a gobernador de Michoacán y senador de la República durante el zedillato, el oriundo de Churumuco deslizó en el discurso los grandes desafíos nacionales.

La corrupción como mal endémico que corroe la cosa pública y propicia la rampante impunidad.

Hoy,  Arias Solís se mueve en un nuevo escenario político atípico y surrealista, donde el poder se coloca en el centro de la disputa  y de la codicia política.

Donde la conjunción de dos proyectos doctrinales, la izquierda y la derecha, entrarán en la competencia como aliados en contra de una visión de nación.

En el 2018, el pre candidato morenista sorteará a nuevos actores y escenarios de coyuntura, que deberá afrontar bajo el influjo electoral y del propio Andrés Manuel López Obrador.

Cristóbal, como pocos políticos, formado en la vieja guardia con pre claridad ideológica y cultural,  de confirmarse, será un candidato al senado incómodo en la oralidad y en el discurso.

Sus adversarios, lo observarán a distancia y con recelo.

Su trayectoria será puesta a prueba, tras largos años de ausencia en el poder público.

Como ayer, elocuente y didáctico, Cristóbal Arias, será un  jugador audaz y que marcará la agenda de un proceso electoral competido y ríspido.

Conocedor del terreno que pisará, Arias Solís no dará espacio para la diatriba y la sinrazón de sus adversarios, será el disertador de la apremiante realidad.

Ante un nuevo reto, el ex senador de la República, pondrá a disposición de la arena política su experiencia de cara a una elección compleja,  y cooptada por los poderes formales y factuales.

Como en el 1988, la elección del 2018  no será un día de festín democrático. Será la confrontación abierta entre dos proyectos y dos realidades.

Y Cristóbal lo sabe, que deberá hacer camino al andar.

Como ya lo hizo en el pasado.