Edomex: Rentabilidad de la pobreza En 2014 el 49.6 % de la población era pobre

Publicado en Debate el miércoles 5, abril, 2017

 

 

Isidro Galicia Ramos/ Ágora Debate

Con una población empobrecida del 49.6 por ciento y con un marcado rasgo de marginalidad económica, en el Estado de México partidos políticos y candidatos competirán por la gubernatura en un escenario propicio para el clientelismo electoral, donde la pobreza se sitúa como un factor estratégico para la compra del voto, condición sin la cual el PRI, PAN y PRD, no serían competitivos en condiciones de normalidad democrática.

De acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en el 2014 el Edomex registró un incremento de las cifras de población en condición de pobreza. Dicha medición, que además arrojó que más de 7. 5 millones de mexiquenses en situación de pobreza (49.6 %) y un 58.9 por ciento con un ingreso menor a la línea de bienestar, será un factor decisivo para los partidos políticos, en términos de rentabilidad electoral.

Según la medición de CONEVAL en 2010, cinco municipios eran ubicados con mayor porcentaje en situación de pobreza que son San José del Rincón, Sultepec, Ixtapan del Oro, Luvianos y Zumpahuacán. Por citar un ejemplo, el municipio de San José del Rincón tiene un listado nominal de 61 mil 662 ciudadanos actualmente, de acuerdo al Instituto Electoral del Estado de México (IEEM). De la medición de hace seis años, dicha localidad registró que el 86.3 de la población se situaba en una situación de pobreza.

La dimensión poblacional, es mucho menor que localidades como Ecatepec de Morelos, Netzahualcóyotl y Toluca que concentran el mayor número de electores en el Edomex, respecto a los municipios citados con mayor porcentaje de habitantes pobres en 2010. Sin dudas, esta condición socio-económica determina los escenarios y las propias estrategias electorales de los partidos políticos, que observan como una oportunidad, en términos de votos, para ganar elecciones.

Hoy, el Estado de México, resulta un territorio ideal para la coacción del voto, derivado de una ciudadanía que sufraga, pero, que se encuentra en pobreza y pobreza extrema. La elección mexiquense se desarrollará con un listado nominal con una variable de pobreza muy acentuada, mismo, que definirá al próximo gobernador. Ante este escenario de desigualdad económica, los partidos políticos y candidatos acudirán, como estrategia electoral, a la persuasión económica como un incentivo para coaccionar la decisión política de la sociedad.

Por ello, y ante el alud de maniobras oficiales y partidistas, emblema de la corrupción electoral en el país, una vez más, los partidos y candidatos a la gubernatura competirán en   la elección más cara en la historia del Estado de México. En medio de un océano de pobreza, los aspirantes ofrecerán propuestas, planes y compromisos para ganar la simpatía de una sociedad marginal y , donde la pobreza es observada como una inversión a corto plazo a costa de la desigualdad social.