Ejido Nueva Italia: Y el paradigma de la violencia.

Publicado en Debate el sábado 18, noviembre, 2017

 

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

Imagen Mimorelia.

La muerte del Jefe del Comisariado Ejidal de Nueva Italia, Felipe Hinojosa Magadán marcó en el colectivismo de la comunidad una funesta celebración a partir del 2018: Las fiesta ejidal y una conmemoración luctuosa.

El ejido, que surge como modelo de organización económica y social de la población rural mexicana, hoy es uno de los puntos asedados por las células del crimen organizado.

Un acto de violencia, que, con el paso de los días, será situado en la estadística de la impunidad en Michoacán.

El solo hecho de perpetrar un crimen en una atmosfera festiva, identitaria y sociocultural estampará la percepción y la realidad de una población agraviada por la muerte de su autoridad local.

Hoy, Michoacán se balcaniza. Los estamentos culturales y sociales se encuentran bajo el riesgo de modificarse.

Las inercias de la violencia, como mecanismos de dominación poblacional, tenderá afianzar un contexto y donde los ciudadanos serán parte de su articulación y de su configuración social.

Ante la permanente amenaza criminal, los ciudadanos modifican sus hábitos cotidianos. Sus costumbres serán arrastradas por los hechos violentos, que gradualmente ganan territorio y miedo.

Sin embargo, para las autoridades del gobierno de Michoacán, la muerte de una autoridad se enmarca en un homicidio doloso; más allá de la constitución de la carpeta de investigación, hoy, a los habitantes del ejido Nueva Italia se les sembró la desconfianza en las autoridades.

La crisis de autoridad, gobernabilidad y credibilidad del gobierno del estado  transitan hacia un sendero incierto; y donde los ciudadanos se azoran ante el apropiamiento del espacio público de la violencia y de las células delictivas.

Hoy los pobladores del ejido Nueva Italia se encuentran marginados de poder y de justicia.

Aun con la detención de presuntos responsables, el agravió social será parte del tejido de una celebración comunitaria a partir del próximo año.

Una fecha emblema para los habitantes del ejido, constituirá un nuevo significado a partir del 2018, donde la muerte de la autoridad ejidal enmarcará el protocolo gubernamental con actos y colocación de coronas.

Actos que agraviarán nuevamente la conciencia colectiva y la dignidad de los habitantes.