El PRI ¿Escuchará a Beltrones?.

Publicado en Debate el jueves 3, agosto, 2017

 

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

Una de las voces más influyentes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) es la de Manlio Fabio Beltrones Rivera, ex presidente nacional del tricolor.

Sus críticas abiertas en contra de funcionarios del gobierno federal, lo ha situado en una posición de ruptura discursiva con el régimen del presidente Enrique Peña Nieto.

Desde su renuncia a la dirigencia nacional del PRI, su activismo fuera de la organización política y protagonismo público, le ha permitido colocarse en el debate de la agenda nacional.

Fuera del PRI, pero inmerso en su vida interna.

Hoy, hablar de un PRI renovado suena vacío y sin credibilidad.

La serie de acusaciones públicas, procesos judiciales en trámite y la nauseabunda corrupción de ex gobernadores, colocan al tricolor en abierta desventaja para los comicios presidenciales del 2018.

Los escenarios y las condiciones políticas no le favorecen al partido del presidente.

Los análisis internos en Los Pinos son desoladores. ¿Quién apostaría por un partido que defraudó la institución presidencial y la confianza de los mexicanos?

Sin proponérselo, Manlio Fabio Beltrones, al menos en su discurso, intenta colocar al PRI como un partido que aún puede reivindicarse, que tiene el talante de ser una opción electoral para la ciudadanía.

Que está dispuesto a la construcción de un gobierno amplio, plural y democrático.

Que practique la inclusión política, como un mecanismo que le permita ganar la presidencia de la República y gobernar con un amplio consenso político.

Los gobiernos de coalición, es el galimatías emergente a que le apuesta Manlio Fabio Beltrones. Una proyección política donde la pluralidad es el código genético que lo define.

A menos de un año de la elección presidencial del 2018, Enrique Peña Nieto mantiene firme sus convicciones y propósitos, pese a los múltiples errores de su administración, que han comprometido la continuidad del PRI en el gobierno federal.

La pregunta neurálgica para EPN. ¿Le hará caso a Beltrones?.