FAD: Y la muerte del Cardenismo.

Publicado en Debate el lunes 4, septiembre, 2017

 

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

 

Como lo expresó el presidente Benito Juárez tras el fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo, “No mato al hombre, mato a la idea”.

El FAD no mató al PRD, solo a la idea.

El Frente Amplio Democrático es el resultado de un contexto reformista y economicista del actual régimen presidencial.

Es el modelo de la derechización de la política mundial y de México.

Hoy, el PRD decidió caminar por la vía corta y acudió al pragmatismo político, excluyente y regresivo.

Sin embargo, con la muerte del Cardenismo, como idea y como un constructo popular, terminó un periodo de vindicación social con el Sol Azteca.

La idea Cardenista fue sepultada. Hoy la derecha mexicana- el adversario histórico del régimen del General Lázaro Cárdenas- será el aliado natural de la izquierda para el 2018.

A lo largo de 28 años, el PRD propició equilibrios en el sistema político mexicano. Contribuyó con gradualidad a la pluralización de la vida pública nacional.

Y sin duda, su mayor aportación lograr la alternancia en el poder del año 2000. Aunque no logró vencer en aquellos comicios, generó las condiciones de la transición política, con el triunfo electoral de Cuauhtémoc Cárdenas en 1997 en la Ciudad de México.

Son varios los momentos que el PRD irrumpió como una alternativa de progresismo social. Un combativo impulsor de los derechos ciudadanos y humanos. Un férreo defensor de los movimientos popularizadores y un eje neurálgico de la organización de la sociedad.  Así, como un partido vanguardista en el tema de la equidad de género.

Esa fue parte de su contribución a la nación y a su democratización.

Con el FAD, el Sol Azteca retrocederá en su línea política y en su idea de nación. Temas como el aborto, matrimonios homoparentales y diversidad sexual, entre otros, el PRD desistirá en la defensa de esos derechos ciudadanos, ante su aliado conservador como el PAN.

En el Sol Azteca la idea aliancista no surge como un proyecto amplio e incluyente para la sociedad, o de un cambio estructural de fondo del régimen actual.

Es solo un galimatías ideológico que aspira a una pragmática distribución del poder. Con un enemigo objetivo que es Andrés Manuel López Obrador.

Ante el escenario claudicante de un proyecto de nación, México se precipita hacia un nuevo periodo conservador.  Reaccionario e intolerante, como en 1939 cuando nace el PAN.

El FAD no mató al PRD, solo a su idea y al Cardenismo.