Fox: El estadista fallido.

Publicado en Debate el lunes 19, junio, 2017

 

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

Nunca se distinguió como un gobernante sensato.

Durante su sexenio, por su incontinencia verbal, comprometió la propia gobernabilidad política.

Se enfrentó en más de una ocasión con el Poder Legislativo.

Insulso, arrogante y ceremonioso, así fue Vicente Fox durante su mandato sexenal.

La alternancia política fue una quimera propagandística.

Solo fue un reacomodo de los poderes facticos y políticos del país.

La ilusión democrática del 2000, se diluyó al poco tiempo con el ejercicio del poder.

Hoy, Fox reaparece en lo público. Como siempre con bravuconadas.

Con frontalidad desafía la inteligencia de la ciudadanía. Emplaza a la sociedad a detener, de nuevo, al peligro para México; de lo contrario, él lo hará.

Con un simplismo inaudito, Fox asume una causa, que no es el de la sociedad.

Es su causa. Es la defensa de un modelo económico y político ya envejecido.

De sostener los insultantes privilegios de la clase política y los cotos de poder.

Un sistema político exhibido, por los continuos yerros y abusos gubernamentales.

Aunque lo aspiró, Fox nunca logró constituirse como un estadista.

Como el reformista que modificaría a un régimen agotado. No lo logró, o siquiera lo intentó.

Quizá, Fox le apuesta a la desmemoria colectiva.

Al desdén de una sociedad, que mira con dudas una nueva alternancia del poder.

Fox el reaccionario, amenazó otra vez.

De alentar un nuevo episodio ignominioso.

De presentarse como el enemigo público del populismo.

De parar electoralmente  a quien amenaza al status quo mexicano.

Fox entró a la arena electoral y política del 2018.

Y como siempre, bravucón e insolente.