Gordillo y la muerte de Elba Esther.

Publicado en Debate el martes 21, agosto, 2018

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

Durante su aparición en la escena pública de la ex líder del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales, el destierro de su pasado, fue el propósito estratégico para retornar a la arena política mexicana.

Con una retórica teatral y  una narrativa victimizadora, la ex dirigente magisterial  convirtió su espacio público en una ocasión para colocarse nuevamente en el poder fáctico de la organización sindical.

En los tiempos de la transición gubernamental entre el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador y el gabinete presidencial de Enrique Peña Nieto, Gordillo Morales envío sendos mensajes a quienes le posibilitaron, uno el encarcelamiento  y el otro, la apertura política a partir de preservar sus derechos ciudadanos.

El punto de inflexión y de encuentro entre Obrador y la líder “moral” es la “reforma educativa”.

Más allá de la dramatización discursiva de la maestra, en el fondo aspira a recuperar el poder, el peso específico y su influencia en el sistema educativo nacional, que le permitiría adquirir autoridad  al interior del sindicalismo magisterial y situarse en un punto de confluencia, de cara a a la contra reforma en la educación  que impulsará Obrador a partir del primero de diciembre.

Pero ante la muerte del pasado de Elba Esther y ante un escenario de renovación pública con el triunfo de la izquierda mexicana, ¿Tendrá cabida una trayectoria educativa y política cuestionada hasta en los periodos de los regímenes del PRI?.

Aunque Obrador fue claro de que no ocupará ninguna función en el próximo gobierno federal, Elba Esther Gordillo mantiene cotos de poder y amplios sectores leales a su persona, su influencia parece ilimitada.

Detractores, críticos y defensores de la educación privada se colocarán en una posición antagónica ante el anuncio determinante de la cancelación de la reforma educativa.

Obrador requerirá aliados y opiniones a favor de la nueva  instrumentación educativa en el país. Aún sin la participación de la ex dirigente magisterial en este proceso legislativo que encabezará Morena a partir del primero de septiembre, la voz de quien conoce las entrañas del poder y de la educación en México, promoverá  corrientes de opinión a favor o en contra.

Ante el nuevo contexto político mexicano, todos son necesarios pero nadie indispensable.

Pero Elba Esther es una pieza estratégica en los momentos de cambio y de la propia transformación en materia educativa.

Una contradicción que amenaza la transición de terciopelo.