La mentira: Continuación de la guerra

Publicado en Debate el lunes 1, mayo, 2017

 

Isidro Galicia/ Ágora Debate

Como una fábrica de la mentira, la elección del EDOMEX se situó en un terreno hostil para el debate y las ideas. Como una estrategia neurálgica, el metalenguaje de la mentira se sobrepuso a la racionalidad y a la inteligencia de los electores mexiquenses. Al cancelarse los espacios de la deliberación política, el último recurso de los candidatos, ha sido ensuciar el proceso del razonamiento social.

A poco más de un mes de la elección del Estado de México, las acusaciones como estrategia para debilitar al adversario, ha surtido el efecto deseado. Hoy, el propósito temático de los candidatos no se encuentra en el centro del debate. Se diluyeron ante el alud de las acusaciones públicas, entre los abanderados de las diferentes fuerzas políticas. La corrupción como arma táctica, sortea con éxito, los mínimos espacios para las propuestas más consistentes y congruentes de los abanderados.

La narrativa del lodo es quien gana los espacios públicos, las editoriales y los temas más recurrentes de la ciudadanía mexiquense. El proceso electoral, ha sido expuesto como una vitrina de la corrupción,  como un terreno fértil de la calumnia. El clima de la confrontación se mantiene como un actor central de la elección. Los mexiquenses enfrentan desafíos profundos. Temas como la inseguridad, se sostiene como el más preocupante para la ciudadanía.

Michel Foucault, filósofo francés, afirmó que la política es la continuación de la guerra por otros medios. Y sí. En el EDOMEX, la disputa por la gubernatura se traduce en una batalla ríspida y desleal, donde lo menos importante son electores. La primera baja de una guerra es la verdad. Los electores mexiquenses, entrarán en una fase de desconfianza y rechazo a los partidos políticos, y desde luego a los candidatos, si no logran romper con la espiral de la mentira electoral.

Como Foucault, que afirmó que la política es una guerra por otros medios, una de las bajas previsibles para el próximo cuatro de junio, será la participación ciudadana en el proceso electoral. Y, por consiguiente, el incremento de las cifras de la abstención política. Como estrategia para ganar la elección mexiquense de los candidatos, la mentira y la corrupción se sostienen como banderas del lenguaje político. Como las armas que no solo destruirán al enemigo, sino también a la democracia.