La purga perredista.

Publicado en Debate el miércoles 28, junio, 2017

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

El PRD se encuentra en una fase de depuración política.

Sin dimensionar las consecuencias de futuro, el Sol Azteca vive un momento de inmolación.

De prescindir de la oposición al interior del partido.

Su purga política, consiste en eliminar aquellas voces que se oponen al viraje ideológico.

Los grupos políticos, van contra aquellos militantes proclives a la insurrección.

Quienes están en contra de pactar con el régimen y la derecha.

Contra los opositores de sus decisiones, quienes se asumen amenazados ante la serie de contradicciones políticas, que ponen en riesgo la autenticidad de sus principios.

El PRD vive una etapa de profunda desconfianza en sus militantes.

Desconfianza propiciada por la monopolización del poder y el apropiamiento del partido por la vía de las negociaciones meta estatutarias.

La desconfianza, como viga envenenada, propició la fragmentación y polarización del Sol Azteca.

La diáspora de la izquierda se encuentra en el espacio y en el momento que las tribus del PRD definieron.

El acuerdo para la construcción de un Frente Amplio Democrático con miras a la elección presidencial del 2018 significó la primera gran purga, al excluir de la deliberación y del consenso, a las otras expresiones minoritarias del Sol Azteca.

Con un acuerdo de exclusión y de marginalidad política, impusieron su razonamiento aliancista al margen de la vida estatutaria.

La segunda gran purga, se efectuará con la expulsión de sus militantes.

De aquellos actores políticos que ven en Morena, el medio   de la vindicación de un proyecto colectivizado, incluyente e igualitario.

El desdibujo de la izquierda en el espectro político del país, es el principio de la demolición de su historia, de lo que fue y representó para el progresismo mexicano del Siglo XX.

La purga perredista inició.