Las cifras del horror mexicano.

Publicado en Debate el viernes 9, noviembre, 2018

En la imagen momento que los diputados federales expresan sus condolencias a la diputada Carmen Medel.

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

El crimen en contra de Valeria Cruz Medel, hija de la diputada federal de Morena, Carmen Medel Palma, solo sintetiza las miles de historia de terror que ocurren diariamente en México.

A tres semanas de asumir constitucionalmente el gobierno de la República, Andrés Manuel López Obrador no solo deberá sortear los sinuosos caminos de la recuperación de la paz y la restitución del estado de derecho en el país, donde enfrentará un andamiaje institucional corrompido y tocado por los grupos de facto.

Las cifras registradas en los tres últimos años en materia de criminalidad, explican los niveles de impunidad que azotan  a basta regiones del país y del ascenso continuo de ejecuciones que permiten el diseño de un nuevo modelo policial y de gobierno para el próximo sexenio.

En efecto, hasta mayo del 2018 se alcanzó el máximo nivel de violencia registrada en México con 2 mil 535 asesinatos; cifra superada en julio con 2 mil 599 homicidios. En el 2017 se había considerado como el año más sangriento en la historia contemporánea de México con 31 mil 174 personas ultimadas.

La tasa de homicidios fue de 25 por cada 100 habitantes por encima de Nicaragua y Colombia. Sin embargo, la tendencia de homicidios no deja de crecer desde inicios del 2015, por lo que apunta a que en el 2018 las cifras vana superar a las del año anterior.

En los primeros seis meses del año, se registró un total de 15 mil 973 personas asesinadas, es decir, 88.7 homicidios cometidos todos los días o 3.7 crímenes cada día. La violencia homicida, lleva tres años en ascenso.

En el primer semestre de 2015 la tasa de homicidios dolosos fue de 6.3 casos por cada cien mil habitantes, en el mismo periodo del 2016 fue de 7.4 casos, en el 2017 alcanzó los 9.6 y en el 2018 los homicidios han aumentado 14 por ciento; en un periodo de tan solo tres años los asesinatos en el país repuntaron en un 74 por ciento.

El primero de diciembre tendrá la atención en un tema particular: La seguridad pública.

Aunque Obrador ha delineado y esbozado algunas estrategias para combatir la impunidad y la inseguridad pública, lo cierto, es que ante el desafío de la criminalidad el nuevo régimen no solo dependerá de ajustar un nuevo marco institucional, sino, debilitar a las propias estructuras impunes incrustadas y articuladas en las propias estrategias del combate al crimen organizado y  a los delitos del fuero común.

El trayecto hacia la reducción de las cifras de violencia  será extenso y a contra corriente.

Valeria Cruz Medel se suma a las cifras del horror mexicano.

Y donde la impunidad reina y hasta gobierna.