Los Milennialls y el 2018.

Publicado en Debate el jueves 4, enero, 2018

 

Marisol Fausto/ÁGORA DEBATE.

Es razonable preguntarnos si por medio de una canción producto de una campaña política, se puede obtener electores con voto seguro para un color partidista; solo por una tonada tan pegajosa como aquella que despacito conquistó a millones de personas en todo el mundo.

Una campaña, que se vive a nivel nacional, pero que empieza a arrasar en redes sociales y en un mundo fresco y juvenil, donde es fácil encontrar a los 24 millones de jóvenes mexicanos que decidirán las elecciones del 2018.

Aquel grupo social que su enfoque es el consumo y usuario activo de Snapchat, WhatsApp, Youtube, Istagram, Twitter, entre otras redes, en el que poco o nada les interesa la política, pero que, en México, elegirán presidente el próximo primero de julio y su decisión será determinante, porque cuatro Milennialls de cada 10 serán votantes.

Por lo que no es nada descabellado lo que ha hecho esta campaña política en su despegue, dado que ha llegado a las redes sociales con el circular de diversos videos que parodia a la canción del spot publicitario del partido político; que pronto se volvió popular tanto en Facebook como en Twitter, que incluso ha llegado al remix del single, uniéndola con otras canciones, dando en el blanco perfecto con el sector juvenil mexicano.

Generación Y, en la que tal parece México puede salir adelante fundamentado en “confiar” en que sacarán a este país de la corrupción, pobreza, marginación, violencia, analfabetismo, abuso de autoridad e inseguridad.

Aunque nada improvisada la estrategia política, lo conveniente sería preguntarnos cuál es la coherencia entre identificación partidista e ideología política en este contexto social electoral.

Porque lo cierto es, cuántos de estos usuarios en redes sociales conocen el verdadero origen del spot o cuántos están interesados en conocerlo y ser parte del movimiento en mención.

Sin duda alguna, es un éxito el promocional, dado que ha captado la atención de los jóvenes con cada uno de sus respectivos planes de marketing político/ electoral para sus campañas, pero qué tanto éxito traerá en las urnas.

En este juego entre milennialls y el mundo político esperamos que más allá de esta interacción, los jóvenes vean la importancia del rumbo del país y despierte en ellos el indagar qué están cantando y danzando a la vez, que no sea de modo sino necesidad.