Michoacán y su realidad.

Publicado en Debate el miércoles 4, abril, 2018

 

 

Hypatia López/ÁGORA DEBATE.

 

Michoacán replica aunque de manera proporcional al número de sus habitantes, la misma realidad del país: pérdida del poder adquisitivo, inseguridad, violencia e ingobernabilidad, desempleo… etc. etc. y por supuesto, la corrupción rampante en todos los niveles de gobierno, falta de transparencia y opacidad en la gran mayoría de las instituciones en determinados temas.

Y es en este sentido, en el cual vale la pena preguntarse ¿Cuál será el costo político de las decisiones políticas de los comités ejecutivos estatales de cada partido y sus alianzas y/o sus imposiciones? algunos ciudadanos han mostrado una madurez que no han mostrado los políticos, han sido críticos, algunos inclusive, hasta autocríticos; se informan, se ponen creativos, y no solamente en lo que se refiere a las redes sociales sino en la generación de condiciones para tomar el futuro en sus manos.

En cambio, no ocurre lo mismo con los políticos, a quienes se les ve empeñados en las viejas prácticas y formas de hacer política, o mejor dicho, “politiquería” pero atención, en estas elecciones el votante sin lugar a dudas, dejará desconcertados a muchos políticos y ciudadanos, y la causa es simple, ya que la gran mayoría de las propuestas políticas en el estado sólo son más de lo mismo, refritos o políticos trasnochados, que no brillan precisamente por sus trayectorias, conocimientos y/o creatividad para gobernar, pero si por ser buenos aprendices de políticos corruptos hoy tan en boga, con alguna honrosa excepción.

Por lo que, el ciudadano pasa gradual y rápidamente del romanticismo de creer que “el destino de una localidad puede cambiar” con la voluntad de los ciudadanos, a “la cruda realidad”. Pues, como diría Guillermo del Toro en una recientemente entrevista (que circula en facebook y youtube), La política es la ilusión más perversa” y ¡vaya que lo es!

Y para muestra un botón, el caso de Pátzcuaro, que más allá de ser un hermoso pueblo mágico, es también una localidad cercana a los cien mil habitantes, dato que regularmente ha sido dejado de largo por las distintas administraciones municipales que lo han gobernado, incluyendo a la administración actual.

Estas administraciones se han concentrado especialmente en atraer turismo y escasamente en proyectar y generar condiciones para el desarrollo local. Tenemos en Pátzcuaro el ejemplo de proyectos muy llamativos en los medios masivos de comunicación, como el de la famosa tirolesa, pero ¿alguien sabe a cuánto asciende la derrama económica del costoso proyecto y en cuanto a beneficiado a los pobladores?

Si bien es cierto, el turismo es sumamente importante en Pátzcuaro pero ¿qué hay de la población que no goza de vivir en el centro? ¿A qué “político”, de los que están abiertamente compitiendo por la presidencia municipal de Pátzcuaro podría importarle, más allá de pavimentar algunas calles?

¿Cómo enfrentar esta realidad? En Pátzcuaro, todo indica que las opciones políticas sólo serán más de lo mismo, con independencia de la fuerza política que representen, políticos de dudosas compañías y de dudosos manejos financieros pero con “carrera política”, que finalmente resultan ser títeres perfectos para seguir repartiendo el estado y sus recursos según sus respectivos titiriteros y sin importar ni el futuro de miles de familias ni la gobernanza que puede verdaderamente cambiar la forma de interactuar con los habitantes del municipio.

Sin duda, en estas lides también es imprescindible estar a la altura del conflicto, pero ¿cuál es el conflicto? ¿El poder? ¿La capacidad de seguir haciendo más de lo mismo sin dejar evidencias? ¿O contribuir a la transformación real de este país?

Como podemos ver, lo que está en juego en este país, lo está en todos sus niveles. Esta elección ha sido comparada por algunos como la madre de todas las batallas, ¿cabría entonces la analogía de la guerra de Troya?

Si hacemos una metáfora de la belleza de Helena por el ideal de México y la movilización inédita que describía Homero en cuanto al nivel de la contienda, podría ser entonces esta guerra, bien llamada la madre de todas las batallas; Sin embargo, recordemos el resultado en Troya, pues aunque los aqueos ganaron la guerra, nunca recuperaron a Helena. Triste resultado para una guerra sin precedentes, especialmente si consideramos que ese fue el motivo para ir a la guerra.

Estas y no otras son las razones que, en la mayoría de los casos, habrá de considerar el votante. Las mismas razones que se infieren al inicio de este texto, en las palabras del mismísimo Bertolt Brecht. Y por último, el costo político a corto, mediano y largo plazo tanto para los personajes políticos como para los partidos políticos, quedará impreso en el tiempo y sin margen de error, ya que el mismo, está incluido en esta elección.

(En centinela)

Hypatia López.