Municipios michoacanos feudalizados por el narco.

Publicado en Debate el martes 5, septiembre, 2017

 

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

Uno de los graves desafíos de la democracia mexicana, se encuentra en la abierta intervención de grupos criminales en los procesos políticos y electorales del país.

Michoacán, como el resto de la república mexicana, realizará comicios federales y locales. Nueve gubernaturas estarán en competencia y más de 8 mil cargos de elección popular a nivel nacional.

Esa es la magnitud de la elección y a la vez del problema.

Luego de instalarse la Mesa de Concertación por el gobierno de Michoacán, partidos políticos y organismo electorales, se sumaron a un acuerdo traslapado, donde, autoridades federales, estatales y municipales no garantizan un blindaje electoral impoluto, que impida la infiltración de grupos criminales en la elección de candidatos y de autoridades.

Un acuerdo, aunque muestre voluntad y disposición institucional, se encuentra sometido a los feudos del narcotráfico, que operan indiscriminadamente en las regiones de Michoacán.

Pretender desalentar la nomenclatura del crimen en los municipios michoacanos, es maquillar desde lo político y gubernamental, una realidad que condiciona la legalidad del proceso electoral del 2018 y exhibe la incapacidad de las autoridades para resolverlo.

Uno de los motores del crimen desde lo local, se encuentra en las alianzas perniciosas de autoridades municipales con grupos delincuenciales; a saber, que muchos de estos acuerdos, están condicionados o bajo amenaza, en el menor de los casos.

Un factor más, y no el único, son las estructuras criminales asentadas en la vida cultural, política, económica y social de los municipios.

Su capacidad de corrosión de las instituciones locales, acentúan el dominio y su intervencionismo en el dinamismo social de las regiones.

Por decreto los grupos criminales no desaparecerán.

El control por los territorios municipales es una de las pugnas constantes entre grupos delictivos opuestos, que propician violencia y control social.

Ante un contexto imbricado por los poderes facticos, los comicios del 2018 estarán bajo observancia y en algunos casos en profundos riesgos.

En los vacíos legales, como la nula implementación de medidas de prevención en el blanqueo financiero por las autoridades hacendarias del país, es uno de los artífices que sostiene la industria del crimen en México y Michoacán.

Ante la amenaza factual de expresiones criminales en el escenario electoral de Michoacán, indistintamente del partido o candidato vencedor en los comicios locales, la prolongación de su influencia se mantendrá.

O acaso, ¿Sería de otra forma?