Obrador, no a Germán Martínez Cázares.

Publicado en Debate el lunes 19, febrero, 2018

 

En la imagen el ex Jefe Nacional del PAN, Germán Martínez Cázares y candidato plurinominal al senado de la República por Morena.

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

Andrés Manuel ¿Por qué Germán Martínez Cazares?

Sería una de las preguntas que en este momento inquietan y quizá, confundan a los ciudadanos y desearían cuestionarle a López Obrador.

Hoy, un amplio sector de ciudadanos aspira a una alternancia en el poder, para recuperar derechos inalienables como la seguridad, bienestar, empleo y una educación digna; no se puede obviar una decisión así: German Martínez Cazares, ex dirigente del CEN del PAN al senado de la República por lista plurinominal de Morena.

Cierto, en un sentido estrictamente de democracia pragmática, la transformación de una nación no solo se gesta con movimientos sociales organizados ideológicamente y con propósitos políticos específicos. Se entiende, que las transiciones políticas requieren de actores emergentes que contribuyan al fortalecimiento de un proyecto de nación.

Pero Germán Martínez Cázares no Obrador.

Quienes han estado de su lado, saben que la aspiración es auténtica y honesta; de eso no lo dudan.

Quienes han votado en el 2006 y 2012 por AMLO, lo han hecho bajo el compromiso de contribuir con un sufragio para modificar los hábitos lacerantes de la élite política mexicana y quienes son los autores intelectuales de la corrupción, impunidad, desigualdad, marginación e injusticia rampante en el país.

Obrador, quizá, ya olvidó los agravios políticos del pasado, miles de ciudadanos no. Lo ha dicho en reiteradas ocasiones: Venganza no y justicia si.

Pero no puede haber olvido de facto. Tampoco debe alentarse una política de Estado autoritaria, represiva y de persecución pública, de ser el presidente de la República.

Pero German Martínez Cázares fue uno de los críticos más ácidos en contra de Obrador durante la elección presidencial del 2006 y en el sexenio de Felipe Calderón.

Los ciudadanos de a pie, que no aspiran a cargos de elección, que no ven la política como una fuente de poder  o como un espacio para conservar privilegios, dirán que se equivocó Obrador.

Habrá razonamientos, argumentos y justificaciones para la decisión de llevar a Martínez Cázares a una candidatura al senado de la República.

Pero esa decisión no solo lastimará a miles de mexicanos que comparten la visión y trabajan para lograr un cambio verdadero bajo un sentimiento solidario y desinteresado; pero sobre todo, que se movilizan sin recursos financieros.

Quedarán confundidos y con profundas contradicciones.

Pero la decisión ya está tomada.

El error consumado.