Panóptico.

Publicado en Debate el lunes 26, marzo, 2018

 

Arturo Hernández Gutiérrez/IDEA POLÍTICA.

En las elecciones del 1 de julio el grupo político que gobierna Michoacán buscará convertir al oriente de la entidad en su bastión o feudo con miras a un proyecto transexenal.

Dice el encuestador Roy Campos que el proceso electoral en marcha podría dejar al Partido de la Revolución Democrática (PRD) con Michoacán como su “última guarida” en el país.

De acuerdo con la Real Academia española, guarida significa “cueva o espesura donde se guarecen los animales” o “amparo o refugio para librarse de un daño o peligro”.

Una definición más que arroja el buscador de Google es: “escondrijo en el que se refugian una o varias personas buscadas por realizar actividades delictivas”.

¿A cuál de ellas habrá hecho referencia el  presidente de Consulta-Mitofsky México?

Campos acierta cuando también señala que el PRD “está desfondado” o se ha disminuido por el partido de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), porque la agrupación comandada por Andrés Manuel López Obrador abandera hoy la “identidad” de izquierda que el PRD perdió.

Aunque Silvano Aureoles y el grupo que lo rodea insisten en que en Michoacán el PRD refrendará su hegemonía, varios sectores sociales no comparten ese pronóstico e, incluso, avizoran un duro voto de castigo a la administración estatal y sus candidatos a alcaldías, diputaciones locales y federales y Senado.

En varios municipios del oriente de la entidad el PRD ha tenido importantes bajas y todas ellas fueron por diferencias de cuadros y militantes con el estilo de gobernar de los alcaldes de extracción perredista.

La dirigencia estatal intentó minimizar las deserciones con eventos de afiliaciones masivas, sobre todo de expriístas  incorporados a las administraciones municipales como parte de pagos electorales pasados.

En Zitácuaro, por ejemplo, militantes con trayectoria y que no fueron incluidos en puestos de mando a pesar de ayudar al triunfo del empresario constructor Carlos Herrera Tello, empezaron a migrar a Morena como militantes o simpatizantes de López Obrador.

La fractura en el perredismo local es tan profunda que Herrera Tello ha hecho acuerdos con otros actores políticos locales ajenos al PRD para lanzarse a la reelección.

Roy Campos sostiene que, en Michoacán, la verdadera competencia para el PRD será Morena, “es contra quien se está enfrentando, en término de votos, de distritos”.

Otra vez el encuestador tiene razón, especialmente porque Morena está concentrado el resentimiento social hacia un gobierno estatal errático y alcaldías fallidas, opacas, corruptas, estridentes y onerosas.

En la segunda aventura electoral Herrera no contará ya con el beneficio de la duda que tuvo en 2015 por parte de los electores.

Ahora,  los zitacuarenses conocen su estilo de administrar y no son pocos quienes desaprueban su gestión, una gestión de más estridencia verbal que de acciones de impacto social en comunidades o zonas marginadas de la demarcación.

Los contendientes de Herrera Tello serán dos empresarios -Leopoldo Martínez Morales (PRI) y Rosa María Salinas Tellez (Morena)- que tienen el reto de capitalizar el descontento con el edil zitacuarense y el mismo gobernador michoacano.

En los círculos políticos locales ya se tomó nota del avance de la agrupación liderada por López Obrador en todo Michoacán y de la fuerte posibilidad de que obtenga la victoria en una cifra considerable de ayuntamientos, sobre todo los de extracción perredista.

El experredismo tradicional,  el comercio establecido, las comunidades abandonadas y las zonas semiurbanas de Zitácuaro son, entre otros, algunos de los sectores sociales que están transitando hacia el espacio de Morena y de su virtual candidata.

Aunque se desconoce el trabajo que realizan Salinas Tellez y su equipo, no son pocos los zitacuarenses que expresan abiertamente su rechazo a Herrera Tello y su intención de cruzar la boleta el 1 de julio por los candidatos de Morena.

Un par de importantes empresarios locales comentaron a este espacio que es tiempo de que Zitácuaro recupere su vocación comercial, emprendedora, luego de décadas de gobiernos perredistas y priístas que hicieron con la entrega de dádivas o de acciones “benefactoras” su base de poder.

Los micro, pequeños y medianos empresarios quieren que desde la administración local se detonen medidas para reactivar la actividad económica, no subsidios a la precariedad y obras de impacto social, más allá de acciones de relumbrón, caras y poco transparentes.

A casi cien días de la jornada comicial, los zitacuarenses expresan ya en plazas públicas y vehículos de transporte colectivo sus inquietudes políticas, sus necesidades materiales inmediatas y de la urgencia de que la demarcación salga del shock económico en que se halla, no obstante la cifra récord de presupuesto público ejercido en el último trienio.

Si los vaticinios de Roy Campos se cumplen, sería el silvanismo y no un perredismo en cuasi extinción el que necesitaría una guarida, pero en dónde: ¿Michoacán en general o el oriente del estado en particular?