Partidos políticos: ¿Coaliciones emergentes?

Publicado en Debate el martes 20, junio, 2017

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

 

Hoy, México y sus actores políticos, dirimen la posibilidad de extinguir el modelo presidencial mexicano.

Hay quienes esgrimen que se agotó el sistema presidencial. Que se encuentra en una fase terminal.

Y quizá sea cierto.

Sin embargo, la crisis de los partidos políticos, la baja credibilidad de los diferentes niveles de gobierno y la desconfianza rampante de la sociedad en el entramado institucional, obliga a la comunidad política mexicana a repensar el modelo político actual.

Si bien, el presidencialismo es un sistema focalizado exclusivamente en América Latina, el desgaste histórico de este régimen en México, acentuó el desdén ciudadano por la política y el descrédito de sus propias instituciones.

Los hechos de corrupción, inseguridad, economía decreciente y la impunidad como un elemento que detiene el desarrollo de la nación, ha complejizado la rentabilidad del presidencialismo como sistema, al menos en México.

No obstante, los diferentes líderes políticos del país, intentan atenuar la profundizada crisis del sistema de partidos.

Por sí solos, ningún partido obtendría la presidencia de la República en el 2018.

Es probable  en alianzas con otras organizaciones políticas; es decir, nuestro sistema político se degradó, al punto del colapso democrático.

Por ello, diversas voces se han pronunciado por legislar en los gobiernos de Coalición.

Como una referencia conceptual, las coaliciones partidistas, permitiría flexibilizar los consensos, el fortalecimiento de los programas de gobiernos y constituir gobiernos fuertes.

Pero en la experiencia mexicana, esto representaría una experiencia desconocida, quizá un salto al vacío.

El presidencialismo mexicano fue pervertido, dañado y deteriorado por una clase política que debilitó al Estado mexicano.

Sí la salida ante la crisis de los partidos políticos, es acudir a una nueva legislación en materia de las coaliciones, ¿estas garantizarían por decreto paliar la ominosa pobreza, la galopante violencia y la prolongada desconfianza ciudadana?

La emergencia política alcanzó a los partidos.

Las colaciones en México son observadas como un refugio democratizado. Como la tabla de salvación, ante el desastre ocasionado de la vida pública mexicana.