PRD una ilusión en crisis.

Publicado en Debate el martes 23, octubre, 2018

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

El Partido de la Revolución Democrática irrumpió en medio de un proceso político emergente de cambio y democratización del país durante el siglo pasado.

La idea de incorporar a la sociedad como agente de transformación social, permitió que el PRD se situará a lado de las causas sociales, hasta entonces, desoídas por el régimen del nacionalismo revolucionario.

La rebeldía anti sistémica, el contrapeso al poder e instaurar un nuevo paradigma democrático del país, sedujeron a amplios sectores de México, que cautivó el proyecto de una auténtica izquierda sintetizada en el Sol Azteca.

A 29 años de aquella irrupción en un contexto autoritario y monopolizado por el poder presidencial, hoy, el partido de izquierda más importante del Silgo XX, se encuentra en vilo respecto a su continuidad como proyecto de izquierda ante la severa crisis partidaria.

Son varios los momentos que construyeron el periplo histórico de un partido bajo amenaza de extinguirse.

La lucha por la democracia mexicana, tiene su punto de mayor alcance y resonancia con el mítico fraude de 1988, donde, además de cancelarse la vía electoral para lograr acceder al poder, se procreó el embrión de la resistencia ciudadana y de combatividad política.

Desde 1928 el titular del Departamento del Distrito Federal era nombrado por el presidente de La República. Pero en 1997 y a partir de la reforma política de ese mismo año, por vez primera la izquierda gana los comicios de la capital del país y donde el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas es electo como el primer Jefe de Gobierno por la vía de las urnas.

En el 2006, con el entonces candidato del PRD a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, se logró configurar una de las bancadas políticas más robustas en la Cámara de Diputados, en la historia parlamentaria de la izquierda mexicana. Con todo ello, el partido y sus aliados fueron agraviados por el fraude electoral maquilado desde el gobierno federal.

En el 2012, el “Pacto Por México” promovido por Enrique Peña Nieto, el PRD contribuyó para la consecución de reformas constitucionales que afectaron derechos laborales, salariales y sindicales de maestros, la clase trabajadora y de los obreros mexicanos.

Una era reformista que tuvo su referéndum en los pasados comicios presidenciales y donde el PRI fue derrotado en las urnas juntos con los aliados pactistas.

En el 2018, el Sol Azteca define ir en alianza con el PAN, uno de los mayores actos de regresión social y política de un partido de izquierda.

El resultado fue la estrepitosa derrota de la coalición donde el PAN y el PRD, y donde el “error” de cálculo lo catapulto a la crisis actual.

En suma, el PRD se encuentra en un laberinto oscuro y en un desafío profuso que lo tiene al borde de su desaparición.

Con el partido en crisis, puede culminar con el sueño de lo que fue en el pasado tan solo una ilusión.