Reelección de alcaldes, cajas negras sin control.

Publicado en Debate el martes 29, agosto, 2017

Isidro Galicia/ÁGORA PÚBLICA.

 

Bajo un escenario incierto para la vida democrática en Michoacán, los alcaldes enfrentarán un proceso de evaluación gubernamental en los comicios del 2018, ante un déficit de transparencia y rendición de cuentas, cabildos sin  contrapesos políticos y una reducida participación ciudadana en las localidades.

Ante ello, los partidos políticos en Michoacán aún no determinan filtros internos, que les permitan profundizar en la valoración del desempeño en la administración pública municipal, de sus actuales ediles. Aspectos como el incremento o manejo de la deuda pública, el gasto público y el uso irregular de los recursos, son aspectos que se mantienen en un espacie de cajas negras en las instituciones políticas del estado.

De acuerdo con los dirigentes del PRD y PAN en Michoacán, Carlos Torres Piña y José Manuel Hinojosa Pérez, respectivamente, han expresado que varios de sus actuales ediles manifestaron su intención de participar en el proceso electoral del próximo año y en la reelección. No obstante, de las aspiraciones políticas de los presidentes municipales, la ciudadanía carece de datos, información y estadísticas que transparente el desempeño de sus autoridades locales.

Ante los mínimos canales de representación política de la sociedad en los cabildos, la ausencia de políticas públicas para elevar la calidad de la rendición de cuentas y la opacidad financiera en la que se mueven la mayor parte de los ayuntamientos michoacanos, los ciudadanos acudirán a las urnas bajo la expectativa de premiar o castigar a sus respectivas autoridades gubernamentales.

Mas como un efecto regresivo para la consolidación de los procesos democráticos en México y Michoacán, el 2018 los alcaldes michoacanos-al menos los que han mostrado el interés de la reelección-  competirán en un escenario con amplias ventajas respecto a sus opositores. Ante este paradigma político, la sociedad en Michoacán y el país enfrenará un nuevo desafío, donde corre el riesgo de afianzar gobiernos y gobernantes bajo sospecha de corrupción.