Registros del PRI bajo sospecha.

Publicado en Debate el martes 30, enero, 2018

 

En la imagen diversos aspirantes registrados a diputaciones federales y senadurías del PRI Michoacán el domingo pasado.

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

Sintomático o circunstancial, lo cierto es que algunos registros de aspirantes a las candidaturas a las diputaciones federales  del PRI en Michoacán se mueven entre la sospecha y la suspicacia.

Aún apelando a que el PRI se encuentra en una fase de “ciudadanización” y de apertura partidista, para que, los ciudadanos sin militancia puedan aspirar a una candidatura o a un cargo de la burocracia priista, lo que acontece en Michoacán se observa como un buen “arreglo político” entre la cúpula del priismo michoacano y el gobernador, Silvano Aureoles Conejo.

Personajes, que no se duda de su militancia, pero son priistas sin una trayectoria política, diría casi desconocidos. Morelia es un tema que se negocia aparte. Aquí, los aspirantes a diputaciones federales y presidencia municipal son actores políticos con amplio trayecto en la esfera pública.

Un día un priista notable comentó. “Cuando veas desconocidos en las candidaturas, es que ya se negoció”. Y en efecto. En Michoacán la era del silvanismo se encuentra en una fase crítica y con momentos caóticos. El gobierno de Silvano Aureoles, aspira obtener resultados favorables en los comicios locales y federales, es decir, asumir con un golpe de “autoridad” la reconstitución del poder en la entidad.

Un aliado en Michoacán es el PRI. Como lo es a nivel nacional Aureoles Conejo con el gobierno federal y particularmente con Enrique Peña Nieto. Hay favores mutuos. Compromisos pactados y acuerdos tejidos desde el emblemático “Pacto por México”.

Por eso, no sería extraño que una vez más el PRI de Michoacán haya decidido “abandonar” la plaza electoral del estado y generarles condiciones ganadoras a los candidatos de Silvano Aureoles. Otro priista, alcalde, por cierto, ha reiterado que al PRI y su dirigencia no le importa la elección local.

Y también hay algo de cierto. La armazón estructural partidaria de los Consejos Políticos Municipales del tricolor en Michoacán, se construyeron a base de la “imposición” y sin tomar en cuenta- en varios casos- la opinión de los ediles, que constituyen el primer eslabón partidista del PRI en los municipios.

Desde el fin de semana pasado, personajes diría anónimos para el espacio público de lo político y mediático, desfilaron ciudadanos priistas que se registraron ante la instancia electoral partidaria para diputaciones federales. Hombres y mujeres bien intencionados, que quizá, desconozcan las negociaciones cupulares entre el gobierno y partido.

Evidentemente, Silvano Aureoles Conejo requiere de legitimidad social y política. Su popularidad en Michoacán pasa por un periodo de incredulidad y desconfianza, y con un amenazante escenario de ingobernabilidad.

El PRI se alista para abonarle autoridad y poder al mandatario michoacano. Los comicios del 2018 podrían configurar un nuevo escenario de negociaciones traslapadas, que se alistan para una nueva alternancia política en Michoacán en el 2021, donde el PRI y desde ahora, construye su regreso al gobierno.