Un fantasma llamado AMLO

Publicado en Debate el viernes 10, marzo, 2017

 

Isidro Galicia Ramos

Con una personalidad maniquea, polarizarte y controvertida AMLO camina estratégicamente las diversas regiones del país, como un fantasma que recorre México.

A menos de un año y medio de efectuarse los comicios presidenciales, López Obrador desata las pasiones del simpatizante y los resquemores de los adversarios.

Obrador confronta las visiones y las exacerba, para él las definiciones son determinantes. Su carisma popular, lo ha colocado como uno de los líderes políticos más reconocidos de América Latina.

El tabasqueño construye desde MORENA su tercer periplo electoral. Las diversas encuestas y sondeos de opinión lo colocan por encima de otros posibles aspirantes, aunque estas no son definitivas.

Debido a su popularidad y al fortalecimiento electoral de su organización política, precipitó la agenda nacional, lo que movió la tabla de ajedrez política.

El PRD es uno de los partidos más averiados ante el crecimiento político de López Obrador. El socavón partidista profundizó la crisis de credibilidad que arrastra el Sol Azteca, desde el llamado “Pacto por México”.

Los endurecidos, dogmáticos, ideologizados y pragmáticos militantes se suman sigilosamente al proyecto de una nueva era del nacionalismo mexicano.

Con una narrativa anti sistémica, Obrador acentúa los errores del régimen peñista. Los exhibe y los puntualiza. En respuesta el gobierno federal solo acude a frágiles argumentos, muchos de ellos, insustanciales.

Los artificios políticos para denostar al tabasqueño caen irremisiblemente. No hay acusación formal que lo vincule con actos de corrupción. Y ante ello, los opositores intentan situar a Obrador en la misma arena de la sospecha, para inutilizar las aspiraciones presidenciales del tabasqueño.

En la narrativa oficial del régimen, el lenguaje del peligro, del salto al vacío y del retroceso democrático, intenta sembrar la desconfianza y el miedo a la imagen de Obrador como en el 2006.

Aún sin mencionar su nombre, AMLO se coloca en el imaginario colectivo. Para bien o mal, aliados y detractores evocan la figura del longevo político mexicano.

Resta mucha historia para llegar a julio del 2018 y en política nada está escrito.

Pero hoy, AMLO les gana la partida.