Silvano y sus miedos en la cuarta transformación.

Publicado en Debate el viernes 21, diciembre, 2018

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

Dicen que la mayor revolución humana se encuentra en la cabeza.

En efecto, el gobernador de Michoacan, Silvano Aureoles Conejo se encuentra en estado de vulnerabilidad política.

Todo ello, desde la caída del grupo de poder peñista en el gobierno federal. Sus aliados naturales fueron los priistas en el primer tercio del gobierno silvanista.

Con ellos, consintió la permanente violación a la soberanía estatal en el periodo de Fausto Vallejo Figueroa, tras la caída del mandatario vinculado con células criminales.

Alfredo Castillo Cervantes se legitimó a base de amedrentar, azuzar y amenazar a la clase política local, con denunciar e investigar a cualquier actor social y económico que tuviera antecedentes criminales.

Un escenario de absoluto autoritarismo político, avalado por el entonces presidente de la República y desde luego, por grupos de poder estatal que desde la comidad de la permisibilidad, consintieron el avasallamiento del régimen constitucional de Michoacán.

Silvano como coordinador del PRD en la cámara de Diputados permitió el escenario caótico del estado, para asaltar al poder y al fin lograr la gubernatura de Michoacan.

El mal logrado pacto por México y las lesivas consecuencias de ese acto político infame, Silvano Aureoles tejió con paciencia el arribo al poder, en un territorio poroso y balcanizado por la inseguridad y el abuso de autoridad de Castillo y compañía.

Ante la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de Mexico, Aureoles Conejo se sitúa en un espacio de orfandad política, disminuido de capacidad de coacción y negociación, en suma, sin recursos que amparen su habituales métodos de hace política a base de dinero público.

Aunque Obrador mantiene una postura de cordialidad con los mandatarios estatales del país, la duda e incertidumbre lo acecha.Con Obrador su futuro y presente se encuentra incierto y con un horizonte obnubilado por la llamada cuarta transformación del régimen encabezado por Morena y sus aliados.

La confrontación pública entre Silvano Aureoles y Alfonso Ramírez Cuellar expresan un dejo de nerviosismo por parte del mandatario michoacano, resisitiendo la omnipresencia de López Obrador y de Morena como grupo parlamentario mayoritario en la Cámara de Diputados.

Con López Obrador nadie ni nada está seguro. La guillotina de la cuarta transformación alienta escenarios impredecibles que empujan a un estado de ansiedad política de Aureoles Conejo.

El blindaje político impúdico del régimen del pasado, se desvanece inexorablemente. El tiempo del juicio público inquieta al oriundo del oriente michoacano.

Y quizá lo atormenta en demasía.

¿ O acaso la conciencia y la moral privada empieza hacer su labor?.