Silvano y una transición en puerta.

Publicado en Debate el lunes 1, abril, 2019

En la imagen el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo.

ÁGORA DEBATE/Isidro Galicia.

Morelia, Mich.- Todo gobernante aspira a consolidar su autoridad política y sostener incólume su credibilidad frente a los desafíos que representa gobernar, y más aún, garantizar la continuidad del proyecto como partido a base de los resultados.

El gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo abrió la perta para una nueva transición política en la entidad.  Ya en el segundo tercio del mandato silvanista, el oriundo de Carácuaro optó por realizar cambios cosméticos en la estructura gubernamental.

Diría insustanciales, frente al tamaño de los retos que significa ser el único mandatario de extracción perredista en el país y con una oposición abrumante comandada por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador y por Morena.

Aureoles Conejo decidió no ir más allá. El solo ajustar las piezas de su equipo político le significará afianzar compromisos con su círculo más íntimo y garantizar la lealtad política de sus subalternos para lo que resta de la administración pública estatal.

Y Sí.  No decidió ir al encuentro con la sociedad, ni renovar las expectativas de un auténtico cambio político para los michoacanos o revigorizar el régimen con medidas esperanzadoras. El nuevo comienzo prometido se diluyó al paso de los meses ya como gobernador.

Funcionarios frívolos, irritantes ante la crítica y desdeñosos de los grandes problemas del estado. Solo recordar los episodios de Arantepacua, el conflicto magisterial con la CNTE, ni que decir de los territorios controlados por las células del crimen organizado y el sospechoso déficit financiero, que tiene a cientos de burócratas sin percibir salarios y otros más despedidos.

En suma, Silvano Aureoles no logró el nuevo comienzo para Michoacán. Ahora a menos de tres años del proceso electoral del 2021, las expectativas del PRD, de su militancia y del propio gobernador no se encuentran optimistas. Con un partido al borde de la extinción y espoleado por los efectos de Morena.

Además, carecen de perfiles políticos que asuman el desafío de ser el candidato al gobierno de Michoacán en poco más de dos años. Hasta hoy, solo especulaciones y rumores aderezan la ruta electoral del Sol Azteca, con la perspectiva de obtener un resultado inesperado.

Con las decisiones de Aureoles Conejo y las sustituciones en el andamiaje gubernamental, solo incentiva lo que parece inevitable para el partido en el poder, una derrota del PRD en los comicios del 2021. Silvano tuvo la gran oportunidad de recuperar el terreno político y la confianza de la sociedad con personajes con autoridad moral y pública, sin embargo, lo rechazó.

El tiempo se agota para Silvano y para el PRD.  El momento de una nueva transición se asoma con nitidez. La alternancia toca la puerta de Michoacán-.