Videgaray: Intervencionismo inmoral.

Publicado en Debate el miércoles 21, junio, 2017

 

Isidro Galicia/ÁGORA DEBATE.

La consigna diplomática mexicana, derribó los principios históricos de la prudencia y la no intervención.

México y su canciller, Luis Videgaray Caso, sucumbieron estrepitosamente ante los severos señalamientos y cuestionamientos de la delegación diplomática venezolana.

En la década de los treintas, la doctrina Estrada (Canciller Genaro Estrada), estableció, que, “México no se pronuncia en el sentido de otorgar o no reconocimiento a los gobiernos de los países con los que mantiene relaciones, por considerar tal calificación como un acto intervencionista y violatorio del principio de autodeterminación de los pueblos”.

La doctrina Estrada quedó reservada para mejores momentos.

Hoy, en el concierto internacional, México es observado por diversos temas.

La violencia inusitada en contra del gremio periodístico mexicano, que expone el grado de vulnerabilidad y riesgos para la libertad de expresión y los defensores de los derechos humanos.

La corrupción sistémica, que exhibe los niveles de inmoralidad pública de los gobernantes mexicanos; quienes acumulan fortunas producto de su deslealtad a la función pública.

Y la presencia persistente de células del crimen organizado que aún controlan territorios y regiones del país.

Bajo estas circunstancias, Videgaray decidió con inmoralidad intervenir diplomáticamente en Venezuela.

Con dedo flamígero y con la encomienda de promover un golpismo político en contra de la nación sudamericana, el canciller fracasó en su pretensión de doblegar mediante una diplomacia falsa, a un régimen que se encuentra en una severa crisis política.

La confrontación abierta de México en contra Venezuela quedará como un nuevo capítulo de deshonestidad política del gobierno mexicano.

De perversión y colaboracionismo de régimen peñista con los Estados Unidos.

Luis Videgaray no solo mostró ignorancia de la política diplomática de México en el ámbito internacional, además, abrió un frente de conflicto con una nación influyente en términos geopolíticos.

Como peleador de callejón, Videgaray fue exhibido y derrotado.

Venezuela ganó una batalla diplomática y contuvo la embestida mexicana.

Al menos, por el momento.