Autodefensas: El último eslabón de la resistencia popular en Michoacán.

Publicado en Pública el martes 24, abril, 2018

 

 Isidro Galicia/ÁGORA PÚBLICA.

Huitzontla, Chinicuila, Michoacán. De repente caminos silenciosos.

Brechas sinuosas rodeadas por rústicos paisajes.

Solo el trinar de aves irrumpe el horizonte misterioso.

La tierra movediza que esfuma las veredas.

En la costa de Michoacán en la comunidad de Huitzontla en Chinicuila, aún persisten las autodefensas; hombres libres pero olvidados por el gobierno de Michoacán.

Su lucha se mueve en la utópica  defensa de la libertad.

Sin insignias, escudos y grados militares, las autodefensas de la costa michoacana son la simbología de la rebeldía popular de Michoacán.

Aquellos revelados ante el asedio de los grupos criminales.

Una guerra  sin pactos y reglas, solo el exterminio del enemigo.

Hombres que defienden su territorio. Protegen la mayor de sus causas: La familia.

Situados en el municipio más alejado de la capital del estado, las autodefensas se dicen traicionadas por el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo.

La autodefensa Estaban Aviña Marmolejo de la región de Huitzontla, afirma sentirse traicionados por Silvano Aureoles y asegura “él (Silvano Aureoles) nos dijo cuando sea gobernador al otro día estaré con ustedes; en esta mesa armando el plan de seguridad de la costa, cuando ganó nos volteó la moneda”.

El también profesor de educación primaria, dice que la resistencia que mantienen es por la protección de sus familias, pero atiza “Silvano lo que ha hecho es intentar acabar con nosotros, desarmar, dividir para que esto se termine, hacer pelear a la misma gente. Siempre tratar de dividir para acabar con nosotros”.

Bajo un incandescente sol y fugaces voces de niños que retornan a sus hogares tras acudir a la escuela de Huitzontla, el comandante Esteban asevera que en Chinicuila y en las comunidades  terminaron los incidentes por las células criminales.

“Tenemos la frente en alto decir que estamos en paz, que tenemos tranquilidad gracias a la misma organización y a los grupos de autodefensas, sin la mano del gobierno” Comandante Esteban.

Padre de una pequeña que lo acompañaba, el comandante aclara que no están en contra del gobierno de Michoacán ni de la federación, solo pide atención en salud, educación y seguridad para el municipio y la región de la costa.

“No es estar en contra del gobierno, estamos en contra de las injusticias”

Invisibilizados por las autoridades del ayuntamiento de Chinicuila y del gobierno de Michoacán que se organizan sin recursos oficiales, el comandante Esteban señala que el gobierno no voltea a verlos; “El gobierno no voltea a vernos estas poblaciones  tienen diversas necesidades. La gente no quiere riqueza, la gente pide apoyo para sacar la siembra, para vivir con mayor dignidad”.

Tras varias horas de camino para arribar a las comunidades más empobrecidas de la región de la costa y de Michoacán, Aviña Marmolejo confía que pronto las comunidades amuralladas por la población civil y las autodefensas tengan un diferente destino, “una posibilidad de transformar nuestra realidad”.

El miedo que los acompañó durante los años más violentos por el crimen organizado, hoy solo es un fugaz recuerdo.

El retorno a la cabecera municipal es acompañado por los prolongados silencios, solo irrumpidos por el ruido del motor vehicular.

Es Huitzontla el corazón de la resistencia popular. El último eslabón de la dignidad comunitaria de Michoacán.