Impunidad: Periodismo en riesgo.

Publicado en Pública el jueves 25, mayo, 2017

Isidro Galicia/ ÁGORA Pública

No hay gobierno que sucumba ante la impunidad.

Los gobiernos, indistintamente de sus ideologías, han sido incapaces de romper con la espiral de la violencia en México.

Los argumentos esgrimidos por la clase gobernante, además de insustanciales, se agotan y a pocos convencen.

Hoy, ante una nueva crisis pública, como lo es el asesinato de periodistas en el país, profundiza la delicada situación en materia de la libertad de expresión.

El gobierno de Michoacán ha corrido con la misma suerte que el Ejecutivo federal: Asume las reprimendas públicas del gremio periodístico del estado, ante la fallida tarea de proteger a quienes ejercen el periodismo.

En Michoacán, las buenas intenciones de Silvano Aureoles para convencer que su gobierno actuará de forma eficiente en el caso de Salvador Adame, no garantiza que el caso será resuelto de forma satisfactoria. Al momento, no ha sido así.

Para quienes actualmente son autoridades locales y estatales, saben lo que representa gobernar en condiciones de incertidumbre legal. De andar sobre una ruta reblandecida por la impunidad. En territorios minados por la presencia de grupos criminales.

El gesto político de Silvano Aureoles de reunirse con el gremio de periodista del Valle de la Tierra Caliente, será un remedio efímero, no duradero; pues mientras se mantenga en calidad de desaparecido el periodista de Múgica, los esfuerzos institucionales se reducirán a discursos vacíos.

El hecho es que hoy, México y Michoacán comparte la misma tragedia de la impunidad. El riesgo de ejercer un periodismo crítico, frontal y de investigación, sobre todo en territorios cedidos a la delincuencia, pone en riesgo la vida de quienes deciden asumir a  la libertad de expresión como un derecho público.

Creer en los argumentos oficiales es una opción. La otra, mantener con vigencia el reclamo de la sociedad y del periodismo, por acceder a las garantías mínimas de seguridad en el ejercicio de la libertad de expresión.

La impunidad no es nueva, ya estaba aquí. Ahora le corresponde a Silvano Aureoles asumir el alto costo de administrar territorios infértiles en materia legal.  A partir de este momento, el reloj avanza en contra de los compromisos que el gobernador y su gabinete asumieron con los periodistas terracalenteños.  En ocasiones, sucumbir ante la impunidad es un camino sin retorno.