Nervioso y malhumorado Genaro Guízar; su propuesta sin aceptación en Apatzingán.

Publicado en Pública el lunes 21, mayo, 2018

 

Isidro Galicia/ÁGORA PÚBLICA.

Como un presagio de lo que arrojará la elección por la presidencia municipal  de Apatzingán, el candidato de la Coalición “Juntos Haremos Historia” de Morena y PT, José Luis Cruz Lucatero, empieza a marcar la diferencia en el contexto de los comicios locales en la región de la tierra caliente.

Ante un Genaro Guizar Valencia, candidato de “Por Apatzingán al Frente” que empieza a exhibir episodios de nerviosismo político; la inercia y el crecimiento de Morena como marca política se instala  como un factor que definiría el resultado municipal el próximo primero de julio.

El abanderado del PRD, PAN y MC, fiel a su estilo, rudo, ventajoso y desleal con las causas electorales, empieza a  exhibir apresuramiento en sus decisiones; más aún, que, ante su experiencia como representante popular, sus propuestas y candidatura no ha logrado diseminarse en el ánimo de los  electorales de Apatzingán.

A una semana de iniciar los comicios municipales, solo tres candidaturas se observan como competitivas en el escenario local; José Luis Cruz Lucatero de la Coalición “Juntos Haremos Historia” se coloca progresivamente como una opción política entre los apatzinguenses.

En el caso de Guízar Valencia, que, de acuerdo a fuentes consultadas, se encuentra en un estado “malhumorado y nervioso”, ante el poco entusiasmo mostrado por los habitantes de las colonias y comunidades del municipio, ante su nuevo periplo electoral.

Asimismo, Guadalupe Hernández del PRI, que aún sin resolver los descontentos y rompimientos internos en el tricolor, concurre a una elección con un partido cuestionado y fragmentado en su base militante.

Aunque aún restan algunas semanas para definir quién ganará la elección el próximo primero de julio a la presidencia municipal de Apatzingán, Morena y PT se posicionan como una clara opción para la ciudadanía; en tanto, Genaro Guízar, empieza a mostrarse como un candidato iracundo, donde las encuestas lo siguen colocando en un lejano segundo lugar.