SAC traicionó la línea política del PRD Ante los sucesos en Arantepacua

Publicado en Pública el viernes 7, abril, 2017

 

 

Isidro Galicia Ramos / Ágora Pública

Uno de los principios fundamentales en la línea política del Partido de la Revolución Democrática es en materia de los derechos humanos, desde su fundación.  Pero ante la laxitud ideológica del Sol Azteca en los recientes años, confundió y desorientó la aspiración legítima de defender las mejores causas de la sociedad.

El PRD del 2017 atiende más a una lógica sistémica. Subyugado por los compromisos, pactos y acuerdos con el régimen. Lo hechos registrados en la comunidad de Arantepacua, son el resultado de un gobierno que prescindió del consenso democrático, para resolver los agravios históricos en contra del indigenismo de Michoacán.

El gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, ante las instancias del PRD, deberá informar de los sucesos que enlutaron a las comunidades indígenas del estado. El partido a nivel nacional, deberá exigir al mandatario michoacano, una explicación en el marco de la institución política que representan. Habría que cuestionar a la dirigencia del Sol azteca del estado, qué opinan de este acto de violencia y de probable abuso de autoridad.

Bajo el riesgo de que lo acontecido en Arantepacua se situé en el anecdotario gubernamental y político de Michoacán, la traición a la línea política del PRD por Silvano Aureoles, quien además pretende la nominación de su partido para la candidatura presidencial, debe observarse como un acto que desvirtúa el espíritu original y pretendido de la democratización de la vida pública del país.

Sobre el polvo de los muertos del salinismo, Arantepacua es hoy una comunidad agraviada, violentada y vulnerada. Antes, los muertos los ponía el PRD por confrontarse con el régimen, hoy los muertos los pone las comunidades indígenas, en manos de un gobierno de izquierda, por aferrarse al reclamo histórico de la territorialidad, de la dignidad y de su espacio socio-cultural.

El PRD deberá colocar ideológicamente, una vez más, en la agenda política el tema de los derechos humanos, de la universalidad, integralidad e indivisibilidad. De lo contrario, los apostolados ideológicos del Sol Azteca, solo quedarán como un testimonio mudo y complacientes de un acto irresponsable. De un hecho que lastima a la sociedad y al indigenismo.